Tengo un posible trabajo y mi madre parece querer jodermelo....en fin se que no os importa pero yo me desahogo por aqui sin que me escuche jajajaja.
pero para compensar voy a intentar subir la semana siguiente el proximo capitulo. mas que nada porque ya tengo medio escribido y sera mas facil. asta ese entonces espero que este os guste. y por si estais de examenes suerte, animo y venga que quedan dos dias y llega el verano.
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narra bruce:
Es viernes por la tarde, debería estar descansando en casa,
tranquilo, sin preocupaciones, soy un famoso cantante y gente se piensa que soy
un cuarentón sexy que sigue conquistando miles de corazones pero lejos de lo
que pueda pensar la gente o de lo que cualquier mujer pueda estar imaginado,
tengo una sobrina adolescente de la que ocuparme, por eso estoy aquí en el
despacho de su entrenador, esperando que entre los dos hallemos la manera de cómo
ayudar a Peyson en su laguna.
Shasa: Perdón por hacerte esperar
Bruce: No importa, entiendo que estés ocupado
Shasa: lo cierto es que en tres
semanas tenemos el campeonato nacional y estoy un poco saturado
Bruce: ¿Cómo va Peyson?
Shasa: Ha mejorado bastante, el ejercicio de suelo lo tiene dominado,
le falta un poco de expresividad, pero si no le dan el alta médica para
practicar con algo de tiempo los demás ejercicios, me temo que muy a su pesar
no podrá participar.
Bruce: tiene el alta médica desde hace dos semanas
Shasa: eso es imposible, no me ha dicho nada y ella está deseando
volver a sus entrenamientos, ¿Por qué no iba a decírmelo?
Bruce: Por eso estoy aquí, le confeso a Logan que había cogido miedo a
saltar
Shasa: ¿estamos hablando de la misma Peyson? La que nunca ha mirado en
lo que podrían ser sus lesiones
Bruce: aunque suene increíble la misma
Shasa: ¿y que vamos a hacer?
Bruce: esperaba que tú me lo dijeras
Shasa: Lo único que sé es que si en estas tres semanas no vuelve a su
rutina, no podré dejarle participar en el campeonato
Bruce: no creo que decirle eso sea lo más adecuado en su estado de ánimo
Shasa: Estoy de acuerdo, pero algo tendremos que hacer
Bruce: no sé cómo…
Salgo del despacho de Shasa, con mis gafas de sol puestas para que
nadie pueda reconocerme, nadie aquí a excepción de Harry y el propio Shasa,
saben que Peyson es sobrina mía. Secretos y más secretos, eso es lo que somos
una familia de secretos.
Miro a esas chicas saltando por los aires, como tantas veces he visto
hacer a Peyson es sus videos y me siento culpable por no poder ir a verla a sus
competiciones, a lo mejor yo debería haberle apoyado un poco más en todo esto,
a lo mejor con mis gafas de sol y buen atuendo podría haber ido a verla.
Siento que a pesar de la confianza que hemos tenido siempre y de lo
bien que nos hemos llevado estamos pasando por una etapa en la que
prácticamente estamos muy lejos, siento a Peyson distante conmigo, sus
constantes desafíos, su novio, sus miedos… y lo peor de todo es llegar a
preguntarme si realmente estoy haciendo bien mi papel . Con nostalgia viene a mí
aquel primer día que tuve que ejercer como padre para ella.
*** Flash back***
Peyson tenía unos siente años, llevaba su pelo rubio recogido en una
coleta, vestía un vestido negro, porque se había empeñado en ponerse de negro.
El único con el que hablaba era con su hermano, yo no era capaz de sacarle un
solo murmullo. Pero a pesar de todo me
parecía lógico que no quisiera hablar con nadie, volvía de enterrar a su padre.
Bruce: bien, esta ahora es vuestra nueva casa, nos lo vamos a pasar muy
bien aquí.
Josh: Gracias tío
Bruce: no quiero ocupar el sitio de vuestro padre, sé que eso es
imposible, pero espero hacerlo lo mejor posible
La pequeña Peyson salió al patio de casa, con la enorme guitarra de su
padre, que abultaba más que ella bajo el brazo, se sentó en el balancín que
había por aquel entonces. Supe que ese tendría que ser mi primer momento como
tutor de esa niña, de esa inocente niña que había perdido sus padres.
Con cuidado me acerque hasta donde estaba y me senté a su lado, era
igual que su madre, pero esos ojos azules eran como los de su padre. Su mirada se perdía entre la nada, y estaba
seguro que un montón de preguntas se cruzaban en su mente, pero ¿Cómo dar
respuesta a la pregunta que no conoces?
Peyson: quiero irme con papa
Bruce: Peyson cariño, no puedes
Peyson: mi papa no está muerto, yo lo se
Bruce: ¿Cómo lo sabes?
Peyson: porque él me dijo que no me iba a dejar nunca
Bruce: Seguro que algún día lo vuelves a ver
Peyson: ¿tú crees?
Bruce: estoy seguro
Peyson: ¿crees que se ha ido porque he sido una niña mala y ya no me
quiere?
Bruce: tu padre, este donde este, te quiere mucho y eres una niña
encantadora
Peyson: ¿tú no vas a dejarme nunca verdad?
Bruce: yo voy a estar siempre a tu lado
Peyson: mama decía que eras muy bueno
Bruce: seguro que tu madre exageraba
Peyson: mama siempre decía la verdad, y yo creo que vas a ser un buen
papa para mí
Bruce: pero yo no soy tu papa, soy tu tío
Peyson: me caes bien
*** Fin flash***
Así fue como iniciamos nuestra andadura en este mundo, con la promesa
de que yo iba a estar siempre a su lado. ¿Y hasta ahora que había hecho? No ir
nunca verla a sus competiciones, que era lo más importante para ella, y
mantenerla en constante vigilancia desde que salía con un novio con el cual yo
me negaba que estuviera.
è
Narra Peyson
Mire el calendario del bar donde estaba y puse a echar cuentas de que
en tres semanas iba a ser el campeonato nacional, tenía que quitarme el miedo
porque si no iba a fracasar. Había hablando con las chicas diciéndoles que
estaba ya preparada para volver, pero la realidad era bien distinta. Solo la
idea de pensar en asimétricas me nublaba la vista.
A pesar de todo eso, había decidido tomarme un respiro el fin de
semana, era viernes y los viernes los jóvenes se divertían, yo estaba haciendo
algo de trabajo con Danny, pero era algo nuevo y divertido para mí.
Gracias a su insistencia me había convencido para ir cantar a la gala
que tenían la semana siguiente, no sé cómo me había dejado convencer, yo
realmente no quería hacer eso, pero sin saber cómo algo desde mi interior me
hizo decir que si a la 900 que me pregunto. Quizás pensé en mi padre y en que
desde algún lugar del cielo pudiera verme cantando. Era como un mírame papa, sigo tu camino,
aunque no sabría si le gustaría o no.
Hoy estábamos en el bar donde iban a tocar ellos y yo iba a cantar mi canción
para ensayar, pero también para hacer las fotos para el cartel. Danny, Harry y
sus otros dos compañeros se veían divertidos posando con sus instrumentos para
las fotos, ojala yo pudiera ser así algún día, así de divertida.
Llego mi turno, y allí subida en el escenario frente a todos me sentía
tan pequeña, tan insignificante, que no creía que fuera capaz de cantar ni en
la prueba ni mucho menos la semana siguiente con tanta gente, todo esto había
sido una locura. No tendría que haber
dicho que sí.
Danny: pero sonríe un poco más, es una foto
Peyson: no puedo
Danny: no pienses en que te está viendo nadie, ese es el truco
Harry: o imagínate a todo el mundo desnudo
Peyson: Harry!!! ¿Qué clase de consejos es ese?
Harry: uno divertido
Danny: ¿Por qué no posas con la guitarra?
Peyson: ¿la guitarra?
Danny: si con ella te sientes mejor a lo mejor ayuda a que no parezcas
tan amargada
Sé que Danny me dice eso solamente para hacerme sacar una sonrisa, son
cosas que no tengo que tomarme a mal. Había traído la guitarra porque la
versión de mi canción que iba a tocar era en acústico. Danny y yo la preparamos
días antes en mi casa, mientras mi tío no estaba, él no podía enterarse de nada
de esto.
Saque de la funda la vieja guitarra de papa bajo la atenta mirada de
todos los que había en el local, no se me había ocurrido pensar que aquella era
una guitarra legendaria para aquel que entendiera un poco de historia musical.
Tom: ¿esa es la guitarra Kurt y está firmada?
Peyson: si, era su guitarra
Tom: ¿en serio?
Peyson: si
Tom: ¿Cómo…. Como es que la tienes tú? Quiero decir que… conseguirla te
habrá costado un montón
Peyson: me la regalo alguien especial para mí, pero no puedo decir quién.
Es verdad que me hacía sentir diferente, me daba las fuerzas que no tenía.
Me siento en el taburete que me han preparado, tocando las cuerdas lentamente,
son tantos recuerdos los que tengo de esta guitarra, pero el mejor de ellos es
el de como llego a mis manos.
*** Flash back***
Papa me había recogido de mi entrenamiento, como era costumbre siempre
que no estaba de gira. Él me apoyaba en la gimnasia porque eso me hacía feliz,
y el solo quería verme feliz. Se puede decir que en cierto modo era una niña
consentida.
Kurt: ¿Qué tal ha ido el día?
Peyson: Fatal
Kurt: ¿Qué le ha pasado a mi pequeña?
Peyson: Hoy son jornadas abiertas con otros gimnasios y ha venido
Kelly.
Kurt: uff Kelly, ¿os habéis vuelto a pelear?
Peyson: me ha puesto la zancadilla cuando iba a empezar a correr para
saltar
Kurt: esa niña me cae mal
Peyson: yo la odio
Kurt: odiar está mal
Peyson: pero papa, no me estas escuchando, siempre me hace cosas malas
Kurt: porque eres mejor que ella y te tiene envidia
Peyson: ¿crees que soy mejor que ella?
Kurt: sé que lo eres
Entre toda esa conversación de una niña enfada con otra y su padre,
llegamos a casa. YO me puse a hacer mis deberes, Josh estaba en sus clases de
teatro y papa estaba tumbado sobre la cama con la guitarra. Me gustaba
observarlo mientras componía así. Me acerque hasta la cama y me subí tumbándome
a su lado, me relajaba escuchar la música.
Kurt: ¿Qué, ya has terminado?
Peyson: si
Kurt: me alegro
Peyson: ¿Qué tocas?
Kurt: una canción nueva, ¿te gusta?
Peyson: mucho
Kurt: es una canción para ti, en mi próximo disco la tocare
Peyson: vale
Kurt: sabes Peyson, te quiero mucho
Peyson: yo también papa
Kurt: ¿quieres tocar tú la guitarra?
Peyson: pero yo no se
Kurt: sí que sabes, te he visto tocarla a escondidas
Me quede sin habla, cierto es que en algunas ocasiones mientras creía
que papa estaba despistado yo había cogido su guitarra y había tratado de
imitarlo, tocando y cantando sus canciones.
Pero como nunca me había dicho nada pensé que no se había enterado de
mis pequeños conciertos.
Kurt: sabes que estoy pensando
Peyson: ¿Qué?
Kurt: que te regalo la guitarra
Peyson: ¿para mí?
Kurt: si, sé que tú vas a cuidar de ella cuando yo no este
Peyson: ¿Por qué parece que te estés despidiendo? ¿Tienes otra gira?
Kurt: no es nada cielo, no es nada
Papa me abrazo besando mi cabeza, y de haber sabido que tan solo un mes
después se iba a suicidar, yo también le habría abrazado en lugar de dedicarme
a tocar la guitarra que tenía en mis manos.
*** Fin flash***
Guitarra que ahora me hacía recordarlo, cumplir mi promesa y cuidarla y
lo que es mejor me hacía sentir seguirá de mi misma, como si esa vieja guitarra
me llevara al lado de mi padre el día que me la regalo, para decirme que yo era
capaz de todo.
Así, metida en mis pensamientos fue como sentí el flash de la cámara
hacerme las fotos para el cartel. Bajo
la atenta mirada de todo el mundo que había allí dentro.