miércoles, 25 de septiembre de 2013

Capitulo 14: todo puede cambiar


Los días han ido pasando desde la caída pero eso no significa que yo vaya mucho mejor, sino más bien todo lo contrario, lo único bueno es que por fin ya estaba en casa. En mi casa, con mi familia, aunque tampoco les hacía mucho caso.

El médico me ha recomendado reposo y me siento como si estuviera enjaulada, o como si estuviera en una cárcel, no salgo de aquí, mi habitación es el único sitio donde me encuentro bien, o intento encontrarme bien porque ver todos esos trofeos no ayudan. Me tengo que pasar más de la mitad del día tumbada porque el maldito corsé no me deja moverme con facilidad y el poco tiempo que me lo puedo quitar no quiero salir de aquí. Todos andan preocupados por mí y yo les digo que estoy bien pero sinceramente no, no lo estoy. ¿Qué pasa cuando toda tu vida se acaba? Miro esos trofeos, esas medallas en la pared de mi cuarto, en la estantería, los poster de gimnastas… y lo único que siento es que yo no voy a poder ser lo que siempre he querido.  Me levanto de la cama con los ojos empañados de lágrimas y empiezo a tirarlo todo a arrancar todo, no quiero recuerdos de mi vida o de lo que era mi vida.

Josh: ¿Qué haces hermanita?
Yo: no quiero nada de esto aquí
Josh: Peyson ¿estás bien?
Yo: quiero que todo el mundo deje de preguntarme eso, nadie entiende nada
Josh: podemos ayudarte
Yo: no quiero que me ayudéis, déjame quiero estar sola
Josh: Peyson
Yo: que me dejes

Bruce no está en casa por eso no ha venido corriendo como hace siempre que me oye hacer algo en la habitación, y sinceramente mejor no quiero tener que darle explicaciones a nadie, voy a cambiar mi habitación, voy a quitar todas estas cosas y voy a pintar las paredes de negro, porque así es mi nueva vida, negra, vacía, sin sentido.

Intento quitarme el corsé yo sola, pero lo unció que siento es dolor, no quiero llevar esto me hace sentir como un robot, me hace sentir mal, ojala y ahora mismo pudiera estar con papa. Danny había prometido ayudarme pero no lo estaba haciendo, no podía venir a casa a verme porque tío Bruce había dicho que nada de visitas hasta que me encontrara mejor a excepción de  Logan.

Cuando por fin termino de quitar todo, salgo  de la habitación dirección a la cocina para coger una bolsa pero escucho voces y me detengo a escuchar. Sé que no está bien espiar, pero están hablando de mí.

Josh: Logan tu puedes ayudarla tu pasaste por algo parecido
Logan: depende de la actitud que ella tenga
Josh: mala, está muy mal, mi tío y yo ya no sabemos qué hacer para animarla
Logan: también es una situación difícil para ella
Josh: lo sé, pero tiene que poner de su parte para recuperarse
Logan: quizás solo necesita tiempo para asimilar
Josh: ha pasado casi un mes del accidente
Logan: créeme a mí también me gustaría ayudarle
Josh: habla con ella y dile que hay más salidas
Logan: es lo que hago, pero el problema es que no escucha
Yo: el problema es que no escucháis vosotros, no necesito ayuda, no necesito nada
Josh: has salido de la habitación, que bien
Yo: vengo por una bolsa, voy a tirar todas mis cosas de gimnasta y mis trofeos
Logan: no hagas eso te arrepentirás
Yo: para que los quiero, no los voy a necesitar nunca mas

Salgo de la cocina toda decidida, ellos me siguen sin decir nada y me observan desde la puerta incluso cuando tío Bruce llega se pone con ellos sin decir nada, a pesar de que él es el adulto no sabe cómo llevar la situación, ninguno lo sabe y todos quieren controlarme.

Yo: podéis dejarme sola

Cierro la puerta para dejar de sentirme observada, y sigo metiendo todo en bolsas que posteriormente llevare o mandare llevar a la basura si soy incapaz de hacerlo por mí misma, mis ojos se empapan de lágrimas recordando como conseguí cada uno de mis trofeos o medallas o como me compraron cada uno de mis mallots. Cojo mi primer mallot con las manos y recuerdo el día que me lo regalaron.

*** Flash back***

Estaba sentada delante del televisor viendo como aquellas chicas daban vueltas en el aire tras saltar, parecía algo mágico, podía pasarme horas y horas viéndolas. Tenía 4 años por aquel entonces. Mi hermano estaba a mi lado pero él no miraba la tele sino que leía uno de esos libros que tango le gustaban, y papa recién acababa de llegar pero yo seguía a lo mío.

Kurt: Peyson, aléjate de la tele te quedaras ciega
Yo: si papa
Kurt: Anda ven tengo un regalo para ti
Yo: pero no es mí cumple
Kurt: Un papa no necesita el cumpleaños de su hija para regalarle algo
Josh: ¿a mí me has traído algo?
Kurt: si, también
Yo: oh oh
Kurt: ¿Qué pasa?
Josh: que eso significa que vas a irte de gira, otra vez
Kurt: tenéis la inteligencia de vuestra madre, pero no es eso, simplemente quería regalaros algo

Papa saco dos bolsas y nos dio una a cada uno a Josh le trajo una cámara de video para que pudiera hacer películas porque se pasaba todo el día diciendo que quería ser actor y yo saque un mallot como el de las chicas que saltaban en la tele

Yo: ¿y yo para que quiero esto?
Kurt: lo necesitaras
Yo: ¿para qué?
Kurt: vas a aprender a hacer esos saltos que tanto ves en la tele
Yo: ¿Cómo?
Kurt: en un gimnasio, el lunes empiezas las clases y quiero que seas la mejor
Yo: lo seré, y todas mis medallas serán para ti
Josh: y yo podré grabarte

*** Fin flas***

Casi parecíamos una familia normal y ahora que éramos, un padre muerto, un hijo actor que era el único que había conseguido sus objetivos y yo.

La puerta volvió a sonar, no conteste porque no tenía valor ni fuerzas para hacerlo aun así la puerta se abrió, tío Jon asomo la cabeza pero a diferencia de todas las veces que lo veía ahora no estaba sonriendo, lo mire a los ojos y me derrumbe todavía más, al igual que mi habitación destrozada. Jon se acercó a mi lado y me acogió en sus brazos.

Jon: venga cariño encontraremos una salida
Yo: no, no la hay
Jon: si te empeñas en decir eso claro que no la habrá, vamos a recoger esto y analicemos que otras cosas puedes hacer
Yo: no quiero hacer nada
Jon: puedo contarte algo
Yo: si
Jon: cuando tu padre empezó en la música nadie daba un duro por él, todos creían que no valía ¿se vino el abajo?
Yo: esto es diferente, yo no podré volver a saltar
Jon: lo sé, pero estoy seguro que hay muchas más cosas que sabes hacer y yo sé de una que haces muy bien, pero antes vamos a recoger todo esto.

Mire a tío Jon sorprendida, no sabía que se refería no entendía nada, pero aun así confiaba en él, no sé por qué pero había algo en el que me hacía sentirme fuerte, todos me decían que había salida, pero no los escuchaba sin embargo la manera de hablar de tío Jon me hacía sentir diferente.

Recogimos la habitación y me senté en la cama porque estaba cansada, tío Jon trajo algo para merendar y se sentó frente a mí, mirándome directamente a la cara.

Jon: jovencita ha llegado la hora de hablar seriamente
Yo: ¿Por qué haces esto?
Jon: tu tío me ha pedido ayuda porque él no tiene valor para decirte que tienes que asimilar que no volverás a saltar, asique estoy aquí para ayudarte
Yo: uff
Jon: no seas tan dura con ellos, todos están ahí fuera porque te quieren  y les duele verte así
Yo: no puedo evitarlo
Jon: estas cabreada contigo misma lo entiendo, pero quiero hacerte una proposición
Yo: ¿el qué?
Jon: ¿has pensado alguna vez en ser cantante?
Yo: ¿Qué?
Jon: Ser cantante
Yo: no
Jon: tienes una voz muy bonita y podrías hacerlo muy bien, bueno de echo sé que lo haces muy bien
Yo: ¿Cómo que lo sabes?
Jon: te he escuchado cantar, alguna de las veces que he venido a casa de visita
Yo: ¿me espías?
Jon: no y centrarte, ¿Qué te parecería cantar?
Yo: no sé, no creo que tenga talento para eso
Jon: mira punto uno tienes mucho talento, eres la sobrina de Bruce Sprinpingteen e hija de Kurt Cobain, el talento corre por tus venas, y tu madre también cantaba bien y punto dos no puedes conseguir una medalla de oro olímpico pero un gramy podría ser equivalente.
Yo: ¿y qué voy a cantar?
Jon: para empezar, tienes dos canciones, la que tu padre te dejo para tu cumpleaños y la que escribiste cuando murió
Yo: ¿tu como sabes todas esas cosas?
Jon: soy un chico observador, puede que me guste divertirme y que parezca tonto en algunas ocasiones pero no lo soy
Yo: no sé, tío yo no me siento preparada
Jon: todos podemos ayudarte, incluso puedes pedirle ayuda a Danny
Yo: hace un mes que no lo veo
Jon: porque no le has contado quien eres, Logan me lo ha dicho y deberías hacerlo no puedes ocultar quien eres y más si vas a ser una estrella de éxito
Yo: no he dicho que vaya a aceptar tu propuesta
Jon: piénsatelo, ahora tengo que irme


Esta es la parte que odio de tío Jon, me dice algo y se marcha dejándome echa todo un manojo de lio en mi cabeza, pero quizás tenga razón, quizás pueda triunfar de alguna manera, miro la guitarra de mi padre y la cojo para sentirlo conmigo, como si de alguna manera así pudiésemos estar unidos, quizás con un poco de ayuda todo pueda cambiar, tengo mucho en lo que penar.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Capitulo 13: ya no valgo nada

PERDON PERDON PERDON por tardar tanto en subir, pero ha sido un verano muy movido, agetreado e inexperado. pense que iba a tener tiempo libre y que iba a poder subir, pero no ha sido asi. Asique con la vuelta al cole, en septiembre y todas esas cosas os dejo el nuevo capitulo para la que a pesar de mi ausencia siga por aqui.

Espero que os guste el capitulo, aunque sinceramente no es muy bueno. y aparte no me gusta, pero esto tenia que pasar pra todo lo que viene despues asique espero que no me critiqueis mucho.  os pero vuestros comentarios.

****

Despertarse es algo que nos puede parecer sencillo, sin embargo no lo es cuando sientes que tus parpados pesan y mucho. Esa es exactamente la sensación que tengo yo en estos momentos. No sé dónde estoy ni donde me encuentro porque no recuerdo nada, solo sé que de fondo escucho un pequeño ruido y que no puedo abrir mis ojos ¿está pasando algo malo? Intento moverme pero tampoco puedo y la máquina que supongo que está cerca de mi comienza a hacer ruidos más fuertes asustándome.

-          ¿hay alguien?

Rápidamente siento gente a mí alrededor, pero no puedo ver quien es, distingo la voz de mi tío preguntando sobre cómo me encuentro, e intento recordar, me recuerdo a mí misma saltando y un dolor punzante en mi espalda, después de eso todo es negro ¿Qué me ha pasado?

-          Salgan de la sala por favor
-          Pero ¿está bien?
-          Después hablamos con ustedes ahora salgan de la sala

Se oyen pasos y yo siento que me pongo nerviosa, voy abriendo los ojos y veo sombras borrosas que se alejan, supongo que serán mis familiares ya que la persona que tengo al lado con una bata blanca deduzco que será el doctor y que estoy en un  hospital por lo que mi conclusión también llega a que hago malo me ha pasado.

-          ¿Peyson?
-          Si, soy yo
-          Bien, recuerdas tu nombre, eso es un gran paso
-          ¿Qué ha pasado?
-          Te caíste saltando y perdiste el conocimiento
-          Mierda… el campeonato
-          Eso no es lo importante ahora
-          Si que es importante
-          Soy tu médico, tranquilízate y dime como te encuentras
-          Creo que bien, ¿me pondré bien verdad?
-          Seguro que si, pero tenemos que hablar

¿Tenemos que hablar? Esa frase dicha por un médico no me inspira confianza, intento moverme e incorporarme un poco, si tengo que tener una conversación seria no quiero que sea tumbada y siento algo rígido que me rodea ¿Qué es esto? Me siento atrapada y como me molesta intento quitármelo.

-          De eso tenemos que hablar
-          ¿Qué es esto que me habéis puesto?
-          Un corsé
-          Yo no necesito ningún corsé, además con esto no podre competir, quiero que me lo quitéis ahora mismo
-          Me temo que eso no va a poder ser
-          ¿Cómo?
-          Tu caída se produjo por un desplazamiento de una de tus vertebras, al moverse tu vertebra producía incisiones en uno de los muchos músculos que tenemos por eso tu sentías pinchazos, pero al no decir nada as provocado que llegara demasiado lejos, asique me temo que tendrás que llevar el corsé, durante un largo tiempo y nada de esfuerzos
-          Pero soy gimnasta
-          Me temo que tendrás que dejar tu carrera deportiva… con la vértebra desplazada no podrás seguir
-          No, eso no puede ser, tiene que haber una solución
-          Peyson, he visto muchos gimnastas como tú, y sé que es un mal momento pero apóyate en tu familia y amigos
-          Quiero que te vayas, quiero irme de aquí, yo sé quién soy y lo que puedo hacer

No puedo creer lo que el médico me acaba de decir, no puede ser verdad, yo tenía toda mi vida planificada para ser una gran deportista de éxito esto solo puede ser una broma, una broma de muy mal gusto, todo lo que yo soy o era se lo debía a mi padre, tenía que cumplir una promesa con él, no podía quedarme parada el resto de mi vida y defraudarlo. La puerta de la habitación se abre para que mi tío y mi hermano entren, yo me limpio las lágrimas rápidamente no quiero que me vean así, pero aun haciendo eso es casi inevitable que esa agua salada recorra desde mis ojos hacia abajo, mi vida se acaba de arruinar.

-          Peyson…
-          Tío, ya no valgo nada
-          No digas eso cariño, encontraras una solución se cómo eres
-          Pero no podre ser gimnasta, os he fallado a todos y sobre todo a mi padre
-          Eso no es cierto, tu sigues valiendo mucho
-          No, no lo entendéis y mi promesa, ¿Qué pasa con mi promesa? No podre ir a los juegos olímpicos, no podre conseguir esa medalla que le prometí a papa
-          Tu padre, este donde este sabe que lo has intentando
-          Intentarlo no basta, ganar era lo que tenía que hacer
-          Peyson, encontraras otra solución, otra cosa que hacer vales mucho
-          No, me niego
-          Peyson…

Los brazos de mi tío y mi hermano lo único que hacen es que me derrumbe más en mi desesperada angustia. Sé que ellos intenta ayudarme pero yo lo veo todo perdido, sino puedo volver a saltar no seré yo y por tanto no seré feliz. Siento angustia porque estoy fallando a la persona que más quiero en este mundo y que no puede estar conmigo para apoyarme, mi padre. Es como si una parte de mi creyera que por no conseguirle esa medalla le estoy decepcionando.

-          Hermanita sé que ahora lo ves todo muy negro y que te sientes mal contigo misma, pero este donde este papa se siente orgulloso de ti, estoy seguro.
-          Pero yo…
-          Tu siempre has luchado por esto, pero ahora no puede ser, buscaremos otra cosa que hacer
-          No quiero hacer otra cosa, yo solo se ser como soy y quien soy y soy una gimnasta de elite

La puerta se abre y puedo ver a un Logan que intenta sonreírme pero que yo no puedo devolverle esa sonrisa, él sabe cómo me siento y la verdad es que su presencia me gusta porque él ya ha pasado por esto y estoy segura de que es quien mejor me va entender pero por otra parte sé que él es mucho más optimista que yo y sobrellevo su caso mejor que yo lo hare.

-          Te dejamos a solas con Logan para que habléis
-          Gracias

Mi tío y mi hermano salen de sala y yo vuelvo a sentir ese sensación de llanto en mi garganta, la mirada de Logan me hace sentir peor y me giro a mirar por la ventana

-          Se como te sientes
-          Claro tú ya pasaste por esto
-          Sé que eres negativa y que ahora lo ves todo negro, pero no es el fin Peyson
-          Si que lo es
-          Sabía que dirías exactamente eso
-          Logan, tengo que recuperarme
-          Peyson por dios tienes una vertebra desplazada
-          ¿y?
-          Que no vas a poder volver a saltar
-          Pero tengo que hacerlo… y tú sabes porque
-          Si por tu padre, pero tu padre preferiría que siguieras viva y tal vez si hubieras dicho antes que te dolía la espalda no hubieses llegado a este punto
-          Pero..
-          Sabes que en eso llevo la razón
-          ¿Qué va a ser de mi vida ahora?
-          Encontraras una salida, lo sé, ten conozco eres incapaz de quedarte quieta
-          ¿crees que mi padre se sentiría decepcionado?
-          Claro que no, esa es la estupidez más grande que has dicho, se sentiría orgulloso porque has luchado con todas tus fuerzas por conseguir lo que querías
-          Pero no lo he conseguido, mírame soy casi una invalida
-          Y una cabeza hueca
-          Encima no te metas conmigo
-          Traigo un recado para ti
-          ¿un recado?
-          Danny quería venir a verte, pero entre Harry y yo le hemos convencido de que no lo haga
-          Dios Danny… no, no puede venir o lo descubrirá todo
-          Peyson es tu novio, querrá saber de ti tienes que decirle lo de tu tío
-          No es mi novio
-          Lo que quiera que seáis, no puedes ocultarle más tiempo quien eres
-          No, ahora no puedo con todo eso Logan, bastante tengo con lo que tengo
-          Si sigues así te pondrás peor..
-          ¿Cuál es el recado?

Logan tiende un papel doblado hacia mi mano, ¿una carta? No conozco mucho a Danny pero no parece de esos tipos que se sientan a escribir cartas a las chicas que le gustan. Miro a Logan y se ríe de mí, Logan también necesita alguien que le quiera, bueno yo le quiero pero no en ese sentido.
-          Gracias por traerla
-          De nada, para eso estamos los amigos aunque no nos hagas caso
-          ¿y de la gente del gimnasio que sabes?
-          Shasa está fuera y los demás estaban preocupados, nos has tenido a todos muy asustados, yo soy el único al que dejan entrar…
-          ¿Cuánto llevo durmiendo?
-          Dos días
-          Vaya…
-          Peyson encontraremos una salida
-          Llevo escuchando eso desde que me he despertado y no creo que por decirlo  más veces vaya a suceder.
-          Nos tienes a todos

Logan se queda un rato más en la habitación intentando distraerme y animarme aunque es algo muy difícil, mi única preocupación es encontrar una salida que me pueda hacer volver a saltar porque esa soy yo y eso es lo que se hacer. Durante un rato no dejan de suceder visitas, Shasa que aunque no me dice nada con la mirada me hace entender que en cuanto me recupere me espera una buena y tío Jon sacándome sonrisas con sus idioteces aunque son sonrisas tristes pero su actitud es así él no puede verme mal y yo hago un esfuerzo por él. Una vez me quedo sola mientras mi hermano va a por algo para cenar ya que se queda esta noche conmigo en el hospital antes de volver a casa, saco la carta que Logan me dio hace un rato y siento que me gustaría ver a Danny.

“querida Peyson, no me dejan ir a verte Harry y Logan se han empeñado en que lo mejor ahora es dejarte descansar, yo tengo muchas ganas de verte y saber cómo estas, esta mal decir esto pero supongo que necesitas uno de mis abrazos. A veces creo que estos dos esconden algo porque tanta insistencia en que no te vea ¿crees que ocultan algo? A lo mejor tienes enamorado a uno de ellos y me quieren quitar del medio. En fin al menos me dan noticias tuyas, se lo de tu vertebra y sé que te pondrás bien, confía en mi yo nunca te he fallado. Logan me ha dicho que los doctores no quieren operarte porque hay mucho riesgo de que te quedes totalmente… en una silla de ruedas, pero no te preocupes yo voy a ayudarte, encontrare alguien que si quiera operarte y será un proceso duro pero lo conseguirás, conseguirás esa medalla y yo después me meteré contigo y te la quitare… el caso es que aunque no me dejen verte que sepas que estoy contigo para lo que necesites.”

Me gustaría creer las palabras de esperanza de Danny, pero no creo que eso sea posible, tengo que aceptar y asumir que ya no valgo nada como gimnasta.