****
Te pasas media vida intentando descubrir quien eres, cuáles
son tus gustos para después compartirlo con los demás, sin embargo hay personas
que nunca llegan a encontrarse y eso es lo que le ocurrió a mi padre. Quiso ser
una persona de éxito y al conseguirlo quiso volver a ser anónimo, raro ¿no?
Pero es que la fama tiene un alto precio.
Las personas en quienes nos convertimos también esta
condicionada por quienes nos rodean, yo por ejemplo, soy quien soy por lo que
mi padre me enseño, por el cariño que recibí y recibo de mi familia y por la
paciencia que mi tío tiene conmigo.
Miro con admiración, una vez mas, la tumba de mi padre, ya
son 10 años sin él, pero le sigo echando de menos y conforme crezco se que me
parezco mas a él y tengo miedo de pasar por lo mismo que él: éxito, fama,
descontrol…muerte.
Me siento orgullosa de ser quien soy y aunque algunas veces
pienso que ser normal debe ser algo fantástico se que no lo soy, se que mi
familia es peculiar, por decirlo de alguna manera y debo aprender a vivir con
ello. Tengo 17 años y solo mis verdaderos amigos saben quien soy, quien es mi
familia y de donde vengo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario